Como somos el mayor país productor mundial de cobre y dueño de las mayores reservas en todo el mundo, la producción de este mineral ha monopolizado siempre la atención y preocupación de los chilenos, quienes siempre han escuchado la frase “el cobre es el sueldo de Chile”.
Sin embargo, pese a su peso e importancia en la economía nacional, el cobre no es el único metal en cuya producción Chile destaca en el mercado internacional. Así lo confirma el 26° informe anual de productos minerales que elabora el Centro Nacional de Información de Minerales del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
Según el estudio, nuestro país tiene otros siete minerales que lo dejan dentro de los Top 5 en producción mundial.
Así, Chile encabeza la producción de renio, yodo y los nitratos naturales, que se caracterizan por tener diversos usos. (Lee también: Las “tierras raras” en Bío Bío y Atacama, una potencial “caja de ahorro” que tiene Chile).
Por ejemplo, el renio se obtiene a partir del tratamiento del molibdeno y se utiliza como complemento para fabricar acero, para elaborar aleaciones y motores de aeronaves y en la industria aeroespacial, donde ha ido ganando terreno por su gran resistencia a las altas temperaturas.
En 2020 la producción mundial alcanzó las 53 toneladas, de las cuales 30 fueron producidas en Chile, seguido a distancia de Polonia (8,3 toneladas) y Estados Unidos (7,8 toneladas).
Yodo
El yodo y los nitratos naturales sirven para la industria alimenticia, el primero como elemento de nutrición y el segundo para mantener la calidad de alimentos como la carne sellada al vacío.
El yodo también se usa en la industria farmacéutica, pero tiene mayor potencial de crecimiento en la electrónica, ya que sirve para fabricar pantallas LCD o LED.
De las 30 toneladas que totalizó la producción mundial de yodo el año pasado, 20 corresponden a Chile. En el caso de los nitratos, nuestro país es la única fuente natural de este mineral en el mundo.

Litio y plata
Ya entrando al Top 2 de producción mundial están el litio, que se utiliza en la fabricación de tecnología y baterías; el molibdeno, componente principal para fabricar acero, y el boro, usado en la elaboración de vidrios resistentes a altas temperaturas, para acero especial con gran resistencia a los impactos, así como para elaborar instrumentos diseñados para detectar y contar las emisiones de neutrones.
Por último, Chile comparte el cuarto puesto con Australia en la producción mundial de plata. Y aunque es más conocido su uso en joyería o como un metal de inversión, tiene otras funciones que la hacen atractiva.
Más de la mitad de la demanda anual es para uso industrial o tecnológico: sólo en tecnología se utiliza el 35% de la producción, sobre todo para la elaboración de pequeños circuitos, mientras que entre un 20% y 30% se usa para fabricar monedas y joyería; y otro porcentaje importante se utiliza en medicina, específicamente en la nanotecnología, que utiliza la plata como un antimicrobiano.
Al respecto, el biministro de Minería y Energía, Juan Carlos Jobet, afirmó que “la minería es y seguirá siendo parte del ADN de Chile, por lo que está muy presente en la vida diaria de los chilenos”. (Hasta que se acabe)
“Como Gobierno estamos apuntando a tener una industria minera competitiva, no solo incrementando sus volúmenes de producción para mantenerse en los primeros lugares a nivel mundial, sino también por el valor agregado que podemos darle a esa producción al fijarnos metas para tener procesos más sustentables con el medioambiente o para incorporar nuevas tecnologías que sean innovadoras”, comentó al respecto.

Resumen
Si esto es falso díganlo.
Este discurso es antiguo, el valor agregado, la fijación de metas, tecnologías innovadoras, el sueldo de Chile… Ahora con este titular sólo hay que esperar que los grandes cerebros chilenos les vendan los derechos de explotación de esos bienes a las transnacionales; (no es raro que ya esté cocinado). Digan como lo digan, ya entregaron la energía solar y el viento ¿Cuánta es la inversión del Estado de Chile en esas obras, y cuánto redituará en beneficio del Estado? ¿Para quién es la energía?
Lo mismo se habla del hidrógeno verde. Y ¿cuánto se habló del oro blanco?, pregúntele a Ponce Lerou.
Y, ahora, viene un extranjero, nos miente y nos adula por la TV, y nos hace “huevos de pato”, y nos marean con la “chivas baratas” de la tecnología, la mano de obra; y la historia continúa, y los testa de fierro se afilan las garra, “pa’agarrar”, traficando con los maletines negros que ahora serán verdes, (históricamente siempre ha sido así; y “esta no es la ocasión para no hacerlo”).
Y las Bancadas Parlamentarias y la politiquería miran pal’ techo: es fácil vender lo que no es de ellos… (De por ahí caen del cielo esos dinerillos de las dietas).
Así, a este ritmo, las noticias sobre recursos no renovables ya no se escucharan en unos años, cuando “Chilito” sea un largo, angosto y profundo hoyo. No estaremos, lo sufrirán los pobres descendientes.

El Fort�n del Estrecho