9
Los fariseos interrogan al ciego sanado
13.- Llevaron ante los fariseos al que antes había sido ciego. 14.- Y era día de reposo cuando Jesús había hecho lodo, y abierto los ojos. 15.- Volvieron pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. 16.- entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos. 17.- Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta. 18.- Pero los judíos no creían que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista, 19.- y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís  que nació ciego? ¿Cómo pues ve ahora? 20.- Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que este es nuestro hijo, y que nació ciego; 21.- pero como ve ahora, no lo sabemos; o quien le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo. 22.- Esto dijeron sus padres porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesare que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. 23.- Por eso dijeron sus padres: Edad tiene preguntadle a él. 24.- Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25.- Entonces él respondió y dijo: Si es pecador no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26.- Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? 27.- Él les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? Queréis también vosotros haceros vuestros discípulos? 28.- Y le injuriaron, y le dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos. 29.- Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de donde sea. 30.- Respondió el hombre y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de donde sea, y a mí me abrió los ojos. 31.- Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. 32.- Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. 33.- Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. 34.- Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado,  ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.

Ceguera espiritual
35.- Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? 36.- Respondió él y dijo: ¿Quién es Señor para que crea en él? 37.- Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo él es. 38.- Y él dijo: Creo Señor; y le adoró. 39.- Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. 40.- Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros también somos ciegos? 41.- Jesús les respondió: Si fuerais ciego, no tendríais pecado; más ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.

10
Parábola del redil
De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteado. 2.- Más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3.- A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y alas ovejas llama por nombre, y las saca. 4.- Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5.- Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6.- Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que él decía.

Jesús el buen pastor
7.- Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8.- Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.  9.- Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrarán y saldrá y hallará pastos. 10.- El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11.- Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por sus ovejas. 12.- Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13.- Así el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14.- Yo soy el buen pastor; y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen, 15.- así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. 16.- También tengo otras ovejas que son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá u rebaño y un pastor. 17.- Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18.- Nadie me la quita, sino que yo mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi padre. 19.- Volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras. 20.- Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿por qué le oís? 21.- Decían otros: estas palabras son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?

El Fortn del Estrecho