(1913-1996)

Escritora chilena

María Carolina Geel mostró una nueva faceta: la de ensayista. Su intención fue dar un merecido reconocimiento a quienes, según la autora, entregaron un valioso aporte a las letras nacionales: “Estas reseñas nacieron de un pensamiento de justicia. En mi país la labor literaria de las mujeres es de incontrovertible valor y trascendencia; sin embargo no existe, que yo sepa, un volumen que reúna sus nombres y destaque sus obras. Vacío extraño, en verdad, en una tierra que ostenta el honor de haber sido honrada, por intermedio de una hija ilustre, con el premio mundial de literatura.
Valgan, pues, estos modestos estudios, en los que faltan sin duda, no pocas figuras ya consagradas, como una obra de reconocimiento, no de tarea crítica. No hay aquí procedencia de valores y salvo el nombre demasiado insigne de Gabriela Mistral, el resto sigue un estricto orden alfabético” (Prólogo. Siete escritoras chilenas. Santiago: Rapa Nui, 1949, p. 1).
En este modesto volumen, María Carolina Geel destacó la labor de Gabriela Mistral, a quien definió, desde una perspectiva genérica masculina, como “uno de los más ilustres poetas del habla castellana de la primera mitad de nuestro siglo”; a María Luisa Bombal, “la más depurada prosista de nuestras letras”; a Marta Brunet, “la más relevante de nuestros escritores criollistas”; a Amanda Labarca, pues “pocas personas en Chile han tenido una mayor ingerencia en la vida literaria que ella”; a María Monvel, por su poesía “siempre clara, transparente, melódica por excelencia y, por tanto, sencilla”; a Chela Reyes, por manejar “en poco común equilibrio el acento eterno de la poesía pura con las modernísimas formas que inquietan nuestra época”, y, por último, a Luz de Viana, a quien comparó con Virginia Wolf.
Tras su publicación, el libro fue calificado por la crítica como oportuno y necesario.

El Fortn del Estrecho