En busca de nuevos horizontes: Una magallánica en Noruega

De La Opinión Austral
Río Gallegos R. Argentina

Gentileza de:
Joaquín Bascope Julio, Antropólogo.

Punta Arenas, (Corresponsal).- Juana Manel es una magallánica que un buen día conoció a un noruego, dejó su tierra y se fue en busca de nuevos horizontes. Con su esposo de esa nacionalidad llegó al norte de Europa, exactamente a la isla Tustna, una hora y un poco más de avión desde la capital, Oslo, y se quedó.
¿La gente pregunta Ud.?… con un ejemplo le clarifico su curiosidad: cuando salí de donde resido para venir a mi querida Punta Arenas dejé la llave de mi casa colgada al lado de la puerta de entrada, y estoy cierta y si desea lo apostamos, observar mis pertenencias y arreglar mi casa antes de mi vuelta. Así son de solidarios.
¿Contento con la respuesta?
O sea, ¿no hay robos?
Juana deja ver una sonrisa muy pícara. ¿Por qué esa pregunta?
No hay respuesta del periodista, aunque agrega que siempre se han dicho de ellos algunas cosas que son clásicas, son muy ordenados y que los impuestos que se pagan corresponden al 50 por ciento de los sueldos y salarios.
“Mire, Ud. habla de gravámenes, pero no dice nada de los beneficios que se reciben. Sí señor, son importantes”.
El Rey –advierte- es una persona muy preocupada de los pobladores, sube con ellos las montañas. Nos visitó varias veces en la isla. Relata que existen (en la isla) medios de comunicación relevantes como el diario Tidens Krav, que nos informa del acontecer mundial. No… de Chile aparece poco, digamos los acontecimientos destacados. En lo personal señala que se mantuvo unida en matrimonio con el ciudadano noruego década y media.
¿Y ahora? se le consulta…
Es la respuesta del millón. Ahí vamos… Ahí vamos…
Evento internacional. Sobre sus actividades relata que un día de otoño se le ocurrió hacer un evento internacional en que se mostrara la cultura, lo que es Noruega, su gente, y partió la preparación del evento. “No fueron muchos países que llegaron a participar al comienzo, pero le puse más pino”, y la última vez arribaron a Oslo, la capital y de ahí a la isla Tustna, delegaciones de treinta y dos países.
Fue sin duda todo un éxito. ¿Chilenos en la isla?, no, no he visto, los hay en los principales centros urbanos. Me consta. Respecto al festival reconoce que en un día los participantes saben de otros pueblos así, por ejemplo concurrieron entre otros, chilenos, cubanos, filipinos, chinos, coreanos… todos son bienvenidos. -“Tome nota que mi trabajo para el festival lo hago en forma gratuita. No se cobra entrada, no se le paga a nadie, no hay lucro. Sólo nos interesa que las personas conozcan la cultura de cada país”.
¿Ha respondido la gente? –se le consulta- porque ir a Noruega no es lo mismo, por ejemplo, que viajar a Natales… Sin duda, responde, cuesta y mucho y algo más, para poder comunicarse el idioma lo tienes que tener como un activo muy importante. Por supuesto que no es nada fácil. A mí me costó años y todavía tengo algunos defectos. Uno lo asimila más o menos en un año.
Empanadas y cordero. Habla con gran entusiasmo del evento que ha sido un importante hecho de su estada en el país nórdico. A los noruegos les encantó la carne de cordero al palo. Había que ver cómo la saboreaban, dice. Igual cosa puedo decir de nuestras empanadas. Tan sabrosas estaban que nos faltaron, por lo que tomamos nota de ese hecho.

La política
Aclara que no ha participado en política. Mi labor ha sido el evento del que ya le hablé y sobre el cual me siento orgullosa. En un álbum de fotos que hizo puede verse orgullosa la bandera de Magallanes. Es muy linda, admite, agregando que los que llegaron al evento preguntaban por ella, por la región, y cuando les mostraba el mapa y el lugar en que viven los residentes, exclamaban… ¡Oh, qué lejos!, pero debe ser muy bonito, añadían. Juana acometió el programa porque le agrada todo lo que es cultura, recibiendo el apoyo y con gran entusiasmo de la alcaldesa de la isla. A ella mi agradecimiento desde mi tierra, Punta Arenas.

El Fortn del Estrecho